Bellas artes: varios arquitectos, muchos murales y un concierto

En 1601 se fundó La visitación de María Santísima a su Prima Santa Isabel, mejor conocido como Convento de Santa Isabel en el Centro de la Ciudad.

En 1601 se fundó La visitación de María Santísima a su Prima Santa Isabel, mejor conocido como Convento de Santa Isabel en el Centro de la Ciudad. Un recinto que, aunque desapareció casi por completo, volvió a salir a la luz en 1993 (o por lo menos las partes que quedaban), cuando se construyó un estacionamiento subterráneo en el icónico lugar que ahora ocupa el espacio de este convento: el Palacio de Bellas Artes.

Una construcción con problemas técnicos

Esta edificación cubierta en mármol que se ha convertido en un punto de referencia para todos los que vivimos en la Ciudad y en una parada obligada para todos los turistas, comenzó su historia como una simple remodelación del antiguo Teatro Nacional; sin embargo, al acercarse el aniversario de La Independencia, Porfirio Díaz decidió que sería mejor construir uno nuevo justo al costado de la Alameda Central (Igualito que la Estela de Luz).

Fue así como su construcción inició en 1904, con el objetivo de que estuviera listo en cuatro años, pero por problemas técnicos y de presupuesto (otra vez, igualito que la Estela de Luz) su conclusión se fue demorando hasta que, en 1910, estalló La Revolución Mexicana. La situación del país no permitió que el proyecto se terminara sino hasta 1934, ya no como un teatro, sino como una institución artística.

Hoy en día, este espacio alberga museos, una librería y algunos de los murales más famosos del País. Su cartelera cambia todos los días, por lo que, para mantenerte actualizado y no perderte sus actividades lo más sencillo es seguir la cuenta de Twitter @PalacioOficial (mientras Elon Musk nos lo permita).

Dos arquitectos: uno italiano y uno mexicano

El diseño del entonces Teatro Nacional estuvo a cargo del arquitecto italiano Adamo Boari, quien creó el edificio mezclando los estilos Art Nuveau y Art Decó (es decir, con figuras muy libres que hacen referencia a la naturaleza). Aunque Bellas Artes fue su proyecto más importante (también diseñó el Palacio de Correos), no lo pude terminar, ya que la Revolución Mexicana lo llevó a regresarse a Italia en 1916. El encargado de completar el proyecto fue el mexicano Federico E. Mariscal, quien ya era conocido por la construcción del Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, en el cual colaboró con el arquitecto Ignacio Capetillo y Servín. Aunque siguió el diseño de Boari, Mariscal cambio algunos detalles, especialmente en la decoración interior

Algunos datos curiosos

  • La Sala Principal, en lugar de un telón de tela, tiene una cortina creada con un millón de piezas de cristal opalescente en la que se puede ver una imagen de los volcanes más famosos de la Ciudad: el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl. 
  • El Palacio también se utiliza para realizar homenajes luctuosos de  personalidades de las artes y la cultura. El primero fue el del muralista José Clemente Orozco en 1949 y, desde entonces, se han realizado 64 homenajes más, incluyendo el de Leonora Carrington en 2011 y el de Juan Gabriel en 2016.
  • Es la sede principal de la Orquesta Sinfónica Nacional, la Compañía Nacional de Danza, la Compañía Nacional de Ópera y el Ballet Folklórico de México.
  • Esta decorada con varias esculturas, entre las que se encuentran cuatro pegasos (que originalmente debían ir sobre la estructura, pero por el peso se colocaron en la plaza que rodea el Palacio) y cuatro mujeres (ellas sí en la cúpula) que representan al Drama, al Drama Lírico, la Comedia y la Tragedia.

ICOMOS, una remodelación y la UNESCO

Bellas Artes fue uno de los edificios que hicieron que México entrará por primera vez a la Lista del Patrimonio Mundial en 1987 cuando el Centro Histórico y Xochimilco fueron incluidos por su valor histórico y arquitectónico (si no te suena este nombre, busca el Newsletter de hace dos semanas).

Parte importante de este reconocimiento es el compromiso con la preservación del espacio, la cual se vio comprometida en la remodelación que se llevó a cabo en el interior de la Sala Principal en 2010, donde se realizaron cambios que afectaron la decoración y acústica del recinto.

La remodelación causó tal controversia que el Comité Nacional Mexicano del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) presentó un dictamen ante la UNESCO, quienes solicitaron ser invitados a revisar las remodelaciones para hacer recomendaciones que ayudarán a su preservación.

Exposición permanente

Museo del Palacio de Bellas Artes (uno de los museos que existe dentro del Palacio) es el encargado de preservar los murales que artistas como Rufino Tamayo, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros hicieron en sus paredes. 

El hombre controlador del universo” de Diego Rivera

Después de que el mural que realizara para el Centro Rockefeller en Nueva York fuera destruido por contener un retrato te Lenin, Rivera decidió adaptar su obra para decorar uno de los muros del Palacio. 

“Nueva Democracia” de David Alfaro Siqueiros

Este mural fue encargado a Siqueiros para conmemorar el aniversario de La Revolución Mexicana. Se trata de tres obras “México por la democracia y la independencia”, “Víctimas de la guerra y “Víctimas de fascismo”. Los dos últimos hacen referencia a la Segunda Guerra Mundial. 

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